Maestro Gang Xiao: El significado general del *Tratado en la Palma* (Parte Sexta)
El significado general del Tratado en la Palma (Parte Sexta)
El significado general del Tratado en la Palma (Parte Sexta)
Pasemos ahora al tercer silogismo: Proposición (宗): Los átomos últimos (paramāṇu) que postulan los demás ciertamente no son reales. Razón (因): Porque carecen de la capacidad de generar la conciencia que los aprehendería. Ejemplo (喻): Todo lo que carece de la capacidad de generar la conciencia que lo aprehende ciertamente no es real —como el pelo de tortuga, los cuernos de conejo o las flores en el espacio.
Este silogismo también carece de ejemplo disímil (缺异喻).
Los tres silogismos se suceden uno tras otro, construyéndose sobre el anterior. Los oponentes argumentan que objetos como cuerdas, botellas y prendas pueden dividirse de forma cada vez más fina, por lo que no son reales. Pero cuando divides una cuerda, una botella o una prenda hasta el límite de lo divisible, lo que resta se denomina paramāṇu, el cual, según ellos, sí debería ser real. Su razonamiento es el siguiente: lo que puede analizarse no es real; lo que no admite análisis debe ser real.
Dignāga replica: dado que el paramāṇu que postulan no puede dividirse de forma más fina, en mi primer paso —el primer silogismo— puedo demostrar que es invisible. Como es invisible, en mi segundo paso puedo demostrar que no puede generar la actividad manifiesta de las cinco conciencias. Y dado que no puede dar origen a dicha actividad, en mi tercer paso puedo demostrar que, en efecto, no es real.
Hasta aquí la refutación del paramāṇu desde la perspectiva de la invisibilidad. Pasemos ahora a la argumentación desde la visibilidad.
Si el paramāṇu fuera visible, debería contar con lo que se denomina «diferenciación de partes espaciales» (方分事差别). ¿En qué consiste? El término espacial hace referencia a la dirección: este, oeste, sur, norte, etc. Partes alude a la división en estas direcciones cardinales. Diferenciación significa que el este se distingue del oeste, el sur del norte, arriba de abajo, el sureste del noroeste y el noreste del suroeste. Pongamos el ejemplo de una botella o una prenda: un lado de la botella puede dar a un ramo de flores, el otro a un grupo de renacuajos; una prenda cuenta con un panel delantero y uno trasero: todas estas son diferenciaciones espaciales. La botella en su conjunto está formada por las flores de su parte delantera y los renacuajos de la trasera; la prenda se estructura de igual modo con su panel delantero y su panel trasero. Vamos a exponerlo de nuevo recurriendo al silogismo de tres miembros de la lógica budista (因明三支论式).
Proposición (宗): El paramāṇu postulado debe contar con partes espaciales diferenciadas. Razón (因): Porque es perceptible. Ejemplo (喻): Todo lo perceptible ha de contar con partes espaciales diferenciadas —como una botella. Todo lo que carece de partes espaciales diferenciadas es en todo caso imperceptible —como un cuerno de conejo.
Este silogismo no presenta fallos: cualquier objeto visible ha de contar con diferenciación espacial.
¿Y qué implica contar con diferenciación espacial?
Proposición (宗): El paramāṇu postulado en ningún caso es real. Razón (因): Porque cuenta con partes espaciales diferenciadas. Ejemplo (喻): Todo lo que cuenta con partes espaciales diferenciadas en ningún caso es real —como una botella o una prenda.
Contar con diferenciación espacial equivale a no ser real. Cada conclusión se desprende de la anterior.
Hay quienes sostienen que un objeto no puede dividirse: si lo haces, deja de ser lo que es. Por ejemplo, una botella: si la divides, deja de ser una botella. Lo mismo sucede con el paramāṇu. Lo que en realidad plantean es que su esencia es única e indivisible. Dignāga discrepa:
Proposición (宗): El paramāṇu postulado en ningún caso es una entidad única. Razón (因): Porque está compuesto de múltiples partes. Ejemplo (喻): Ningún objeto compuesto por múltiples partes es una entidad única —como una botella o una prenda.
El argumento de Dignāga es el siguiente: delante de la botella hay flores; detrás, renacuajos. Es cierto que ya no son «una botella», ¿y qué? Las flores no dejan de estar ahí por eso. Los renacuajos tampoco. Si divides una prenda, deja de ser una prenda: se convierte en dos piezas, el panel delantero y el trasero, que no son en absoluto lo mismo. ¡La Tierra seguiría girando sin el menor problema aunque no existiera el Maestro Gang Xiao! ¿Qué perderíamos sin la botella? Si la botella existe en el mundo, que cumpla su función como tal; si no existe, no hay motivo de queja.
El pasaje en prosa (长行) al final de este verso dice: «Un único paramāṇu real es en ningún caso alcanzable. Por ello, la doctrina del paramāṇu debe descartarse. La persona sabia, al saber que la totalidad de los tres reinos no son más que fabricaciones mentales fruto de la ilusión, no debe aferrarse a la existencia verdadera cuando indaga en el principio más profundo». La conclusión es idéntica desde ambos ángulos —invisibilidad y visibilidad—: ¡el paramāṇu no es real!